Cuando empiezas a no estar pendiente de la vida de los demás ni a preocuparte de lo que tengan que decirte… comprendes que fuiste un reflejo de tu entorno con todos sus impulsos, pensamientos y palabras…
y te deshaces de la jaula psicológica con sus innumerables trabas internas, levantando la mirada y mirando al frente con un horizonte amplio para comprender que estás siendo partícipe con la Libertad del esplendor de la Vida.
