La hipocresía de quienes se justifican se encuentra en los que analizan la vida de los demás para hablar de sus fallos antes de pararse ellos mismos a ver sus propios errores, y se halla también en los que defienden una causa,
una religión e ideal para hacer todo lo contrario a lo que profesan, viendo la culpa y los errores en otra situación o personas ajenas a ellos.
Todo queda justificado ante el orgullo y la prepotencia de sus palabras cuyo posicionamiento solo es la propia prisión que han creado sin poder verlo porque son sumisos de la mentira que ellos llaman “mi verdad, mi razón”…
La hipocresía de quienes se justifican puede hacer ruido como el tambor pero están huecos para ofrecer… la hipocresía de quienes se justifican siempre espera quedar bien con los demás, ser halagados, valorados, deseosos de escuchar lo que quieren escuchar, pero le han dado muerte a la autenticidad para ser opacos en señalar y justificar.