Un servidor público es quien desempeña un papel para todos, y como la misma palabra indica son nuestros servidores, deben estar ahí para saber escuchar nuestras necesidades y demandas, entre otros asuntos atender a los desfavorecidos.
Para que todo esto se encauce como es debido se requiere cierta sensibilidad para que pueda aparecer la empatía y el bien común, sin sensibilidad aparecerán la arbitrariedad y la falta de autocrítica volviéndose la mente sumamente áspera y ruin para vivir con máscaras y hacernos ver la imagen que quieren y desean que veamos.
Cuando un servidor público no desempeña su papel correctamente debería irse, pero la hipocresía con su ansia de poder y egoísmo narcisista lo mantendrá en su puesto o trono de tirano… para expresarnos que el hombre no solo se ha fallado a sí mismo sino que también ha fracasado la sociedad.