«Interlocutor: ¿Cómo ve usted el mundo actual?.
Sandei: La humanidad ha atravesado y está atravesando por un perpetuo conflicto interno, por ello, existe tanta división e indiferencia
en la vida de las personas, y es la causa de que las tasas de estrés se disparen, las enfermedades mentales vayan en aumento y haya tantas necesidades, entre ellas: que más de una cuarta parte del mundo se muera de hambre.
La influencia tiene un poder absorbente en todos los ámbitos
del vivir, se le da un tremendo valor a la idolatría, la imitación,
la imagen y la apariencia. Todo esto ha generado y provocado
una gran crisis de valores, y ello, no sólo está en el sistema
sino también en uno mismo, perjudicando a su entorno,
a la propia naturaleza, a sí mismo y al planeta en el que habita.
El poder en todos los ámbitos genera corrupción, siempre lo ha hecho, pero ahora de forma muy significativa…
Existe un creciente interés particularista por defender posturas e ideales, esto hace que las personas se dividan, entren en conflicto y de aquí nazca el fundamentalismo.
La tecnología ha hecho mucho bien en la vida de las personas pero el excesivo y mal uso que se está haciendo de ella está embruteciendo cada vez más el cerebro…
El sistema educativo se está empobreciendo cada vez más y el resultado de ello se refleja en la sociedad…»